Desde mi ventana / From my window

(Scroll down to read in English)

Supongo que les debo una disculpa a quienes a veces pasan por aquí. Sigo explorando las provincias del silencio, como lo dije hace un año. Si algo en mí siente que se quiebra bajo las tormentas de información, opiniones, hallazgos y rabias de la conciencia colectiva, no puedo contribuir al caos escribiendo un blog –no, mientras no encuentre en este espacio la intimidad que también requiere la palabra.
Perdonen, no logro siquiera explicarlo. Espero que mi silencio, que es consecuencia de mi retraimiento ante el exceso, no sea ni reaccionario ni prueba de haber sucumbido a la impotencia. Quiero saber quién soy, qué soy. Quiero encontrar astillas minúsculas pero fulgurantes, inobjetables de realidad, y entonces callo.

Por el momento lo único honesto que puedo hacer es escribir mis libros. Les agradezco de corazón su interés y les cuento que la larga novela blakeana estará terminada en unos cuantos meses. Se siguen acumulando los libros terminados pero inéditos en mi cajón. Algunos me han preguntado dónde pueden encontrar mis libros publicados. Por desgracia el único de ellos accesible es mi más reciente libro de poesía, Una rosa, editado el año pasado por Ediciones sin nombre, que seguramente está en varias librerías de México. Los demás están fuera de circulación. Trataré de encontrar espacios para los ejemplares que me quedan de La sed y Estaciones, y próximamente enviaré algunos ejemplares de La sed a la librería Profética de Puebla.
Aunque el año que inicia promete ser duro para casi todos en el planeta, les deseo que logre sin embargo ser ardiente y luminoso.
Como complemento del silencio, los dejo con algunas imágenes de las cosas que veo por mi ventana.

I guess I owe an apology to those who sometimes come and visit. I am still exploring the realms of silence, as I said a year ago. If there is something in me that feels it’s breaking beneath the storms of information, opinions, findings and rages of collective consciousness, I cannot contribute to chaos writing a blog –not as long as I don’t find in this space the intimacy that the word wants too.
I am sorry, I cannot even explain this. I hope that my silence, a consequence of my retreat in the face of excess is not reactionary, nor a sign that I have succumbed to impotence. I want to know who I am, what I am. I want to find shards of truth, minuscule but radiant, incontrovertible, and thus I keep silent.

At the moment the only honest thing I can do is to write my books. I thank you for your interest. The last news is not much: the long blakean novel will be finished in a few months. The finished but unpublished books keep on accumulating in my drawers. Some people have asked here where they can find my books. Unfortunately the only one that can be found is my latest book of poetry, Una rosa, published last year by Ediciones sin nombre, that is surely in several bookshops in Mexico. The others are all unavailable. I will try to find spaces for those copies I have left of La sed and Estaciones.
Though the year that starts promises to be a hard one for almost everybody on earth, I do wish you that it manages to be ardent and luminous in spite of all.
I leave you with some images of the things I see through my window, as a complement to silence.

Advertisements
Published in: on January 2, 2011 at 8:44 pm  Comments (6)